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No hay nada más frustrante que estar de pie junto a tu coche, llave en mano, y darte cuenta de que algo no funciona. Ya sea que la llave no gire, el mando no responda o la propia llave esté muy desgastada, los problemas con las llaves del coche suelen aparecer en el peor momento. ¿La buena noticia? La mayoría de estos problemas se pueden evitar o solucionar, y saber qué esperar puede ahorrarte tiempo y estrés.

1. Hojas de llave desgastadas

 

Puede que no lo notes, pero con el tiempo la hoja de la llave se desgasta. Cada vez que la introduces en la cerradura o en el contacto, las pequeñas ranuras y cortes de la hoja sufren fricción. Tras años de uso, los bordes se suavizan y la llave puede dejar de encajar correctamente. De repente, te ves sacudiéndola o forzándola, con el riesgo de causar más daños.

La solución es sencilla: si notas que la llave se siente floja o necesita varios intentos para girar, es hora de hacer una copia nueva cortada a partir del código original, no copiando la llave desgastada. Una hoja nueva y bien cortada encajará y funcionará perfectamente, evitando daños en el bombín.

2. Batería del mando agotada

 

Los coches modernos suelen venir con mandos a distancia o sistemas de acceso sin llave y, aunque son muy prácticos, dependen de pequeñas baterías. Un día pulsas el botón y no ocurre nada: ni luces, ni sonido, ni respuesta.

Antes de pensar en lo peor, revisa la batería. Normalmente, las baterías de los mandos (como CR1620 o CR2032) son económicas y fáciles de reemplazar. Un cambio rápido suele devolver la funcionalidad completa. Acostúmbrate a cambiar la batería cada 1–2 años, especialmente si notas menor alcance o necesitas pulsar el botón varias veces.

3. La llave no gira en el contacto

 

Entras en el coche, introduces la llave y, de repente, no gira. Pruebas a mover el volante o a empujar la llave con más fuerza, pero nada funciona. En la mayoría de los casos, el problema es que el bloqueo de la dirección está activado o que hay suciedad acumulada dentro del cilindro de encendido.

Primero, intenta mover suavemente el volante de un lado a otro mientras giras la llave; a veces el volante queda bloqueado por tensión y este simple gesto lo libera. Si el problema continúa, puede haber suciedad en el cilindro. Usar aire comprimido para expulsar polvo y pequeñas partículas puede ayudar, pero si persiste, será necesaria una limpieza o revisión profesional antes de que se dañe la llave o el contacto.

4. Llaves dobladas o rotas

 

Puede que no le des importancia a usar la llave para abrir un paquete o hacer palanca, pero las llaves no están hechas para eso. Con el tiempo, el maltrato, las caídas o las torsiones debilitan el metal. Al final, puedes acabar con una llave doblada que apenas encaja o, peor aún, una llave rota dentro de la cerradura.

Si tu llave presenta dobleces o grietas visibles, no esperes. Sustituirla antes de que se rompa por completo te ahorrará el problema de necesitar un servicio de extracción. Y lleva siempre una llave de repuesto, por si acaso.

5. Problemas de programación de la llave

 

Si tu coche usa una llave con transpondedor o una llave inteligente, no se trata solo de metal. En su interior hay un chip programado para comunicarse con el sistema inmovilizador del vehículo. Si la llave pierde la sincronización —por ejemplo, tras cambiar la batería, un fallo eléctrico o un reinicio accidental— puede impedir que el coche arranque.

En estos casos, es necesario reprogramar la llave. Algunos vehículos permiten hacerlo manualmente siguiendo una secuencia concreta (como girar el contacto varias veces), pero otros requieren herramientas de diagnóstico especiales. Consultar el manual del coche o investigar el procedimiento con antelación ayuda a evitar sorpresas.

6. Daños por agua

 

¿Se te cayó la llave al agua o quedó expuesta a la lluvia? Los componentes electrónicos de los mandos y llaves inteligentes no son impermeables. La humedad puede provocar cortocircuitos internos y hacer que la llave deje de funcionar por completo.

Si ocurre, actúa rápido. Retira la batería de inmediato y seca la llave lo mejor posible. Puedes usar bolsas de gel de sílice o dejar la llave en un recipiente con arroz durante la noche para absorber la humedad. Aun así, el daño por agua no siempre es reversible, por lo que la mejor prevención es mantener la llave alejada de ambientes húmedos.

Los problemas con las llaves del coche suelen sentirse como una emergencia cuando aparecen, pero la mayoría se pueden prevenir o solucionar rápidamente con un poco de conocimiento. Prestar atención a las señales de aviso —una llave desgastada, un mando que responde lento o una llave que no gira— te permite actuar antes de que el problema empeore. Entender cómo funciona tu llave y tratarla con cuidado te ahorrará estrés innecesario (y gastos inesperados) en el futuro. Así que la próxima vez que algo no vaya bien con tu llave, recuerda: un poco de atención ahora puede evitar un gran problema después.

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El frío y el mando de tu coche: lo que necesitas saber

Cuando bajan las temperaturas y se acerca el invierno, no solo el motor de tu coche necesita atención extra. El mando a distancia de tu coche (key fob) también se ve afectado por el frío, y es importante entender cómo las bajas temperaturas pueden influir en su funcionamiento. En este artículo analizamos cómo el clima frío puede afectar a tu mando y qué puedes hacer para evitar frustraciones durante los meses más fríos. Cómo afecta el frío al mando de tu coche Los mandos de coche son pequeños dispositivos electrónicos diseñados para facilitarnos la vida. Permiten bloquear, desbloquear e incluso arrancar el vehículo sin sacar la llave del bolsillo o del bolso. Sin embargo, como cualquier dispositivo electrónico, son sensibles a las temperaturas extremas. Cuando la temperatura baja, la batería del mando puede verse afectada. El frío ralentiza las reacciones químicas de la batería, lo que puede provocar una carga reducida o incluso un fallo total de funcionamiento. Si tu mando deja de funcionar repentinamente o no responde, lo más probable es que el frío esté afectando a la capacidad de la batería. Además del rendimiento de la batería, el frío también puede hacer que los componentes internos del mando se contraigan. Esto puede interferir en su funcionamiento y provocar que no responda al pulsar los botones. Asimismo, la humedad procedente de la nieve, la lluvia o la condensación puede entrar en el mando, causando cortocircuitos o daños adicionales. Señales de que el frío está afectando a tu mando Si vives en una zona donde las temperaturas bajas son habituales, es importante reconocer las señales de que tu mando puede estar sufriendo por el frío: Botones que no responden: si pulsas los botones y no ocurre nada, puede deberse a la batería o a los componentes internos afectados por el frío. Respuestas lentas: si notas que el cierre centralizado o la alarma tardan más de lo normal en reaccionar, es otra señal de mal funcionamiento por bajas temperaturas. Alcance reducido: si el mando solo funciona a muy corta distancia, la batería puede estar perdiendo rendimiento debido al frío. Si detectas estos problemas, no entres en pánico. Existen soluciones sencillas y medidas preventivas que pueden ayudarte. Cómo proteger tu mando del coche en invierno Por suerte, hay varias acciones que puedes tomar para asegurarte de que tu mando funcione correctamente durante el frío Mantén el mando caliente Una de las formas más fáciles de evitar problemas es mantener el mando caliente. Guárdalo en el bolsillo del abrigo o en un lugar aislado del frío. También puedes usar una funda o estuche con aislamiento térmico. Cambia la batería antes del invierno Si tu mando ya muestra signos de batería débil, considera cambiarla antes de que llegue el frío intenso. Aunque no esté completamente agotada, una batería nueva ayudará a que funcione sin problemas durante el invierno. En muchos casos, el cambio de batería es sencillo y se puede hacer en casa. Utiliza una llave de repuesto Si vives en un clima especialmente frío, es recomendable tener una llave de repuesto. Muchos mandos incluyen una llave mecánica oculta que puedes usar si el mando deja de funcionar. Tenerla a mano puede ahorrarte muchos inconvenientes. Evita la humedad Mantén el mando seco, especialmente en invierno. La nieve, la lluvia y la condensación pueden provocar humedad interna. Si se moja, sécalo completamente lo antes posible y evita dejarlo en ambientes húmedos. Prueba el mando con regularidad Acostúmbrate a comprobar que el mando funciona correctamente, sobre todo en los meses fríos. Detectar un problema a tiempo te permitirá solucionarlo antes de que empeore. Qué hacer si el mando deja de funcionar Si el mando deja de funcionar a pesar de las medidas preventivas, sigue estos pasos: Calienta el mando: colócalo en el bolsillo durante unos minutos o frótalo con las manos para que recupere temperatura. Sustituye la batería: si sigue sin funcionar, cambiar la batería suele solucionar el problema. Contacta con un profesional: si el fallo continúa tras cambiar la batería, acude a un cerrajero especializado o al concesionario para revisar posibles daños internos. Aunque a menudo se pasa por alto, el frío puede afectar de forma significativa al funcionamiento del mando de tu coche. Entender estos efectos y tomar precauciones sencillas puede ayudarte a evitar molestias innecesarias durante el invierno. Desde mantenerlo caliente hasta realizar un mantenimiento básico, hay muchas formas de proteger tu mando y evitar fallos en los meses fríos. Así, podrás desbloquear y arrancar tu coche sin problemas, por muy baja que sea la temperatura exterior.

¿Qué hace que los mandos de los vehículos eléctricos sean diferentes de las llaves tradicionales?

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Cuando piensas en una llave de coche, probablemente imagines el clásico mando a distancia: ese que pulsas para cerrar o abrir el coche desde unos metros. Durante años, este tipo de llave fue el estándar. Pero con el auge de los vehículos eléctricos (EV), los mandos han cambiado más de lo que imaginas. Ahora son más inteligentes, más seguros y están cargados de tecnología que los diferencia claramente de sus equivalentes tradicionales. Entonces, ¿qué es exactamente lo que hace diferente a un mando de un vehículo eléctrico? Entremos en el mundo de las llaves modernas y descubramos por qué los mandos de los coches eléctricos no son solo un accesorio, sino una parte esencial de la experiencia de conducción. Conexiones más inteligentes Una de las diferencias más evidentes entre los mandos de vehículos eléctricos y los tradicionales es el nivel de comunicación que tienen con el coche. Los mandos antiguos eran bastante simples: enviaban una señal básica para cerrar o abrir las puertas y, con suerte, abrir el maletero. Los mandos de los EV, en cambio, están mucho más conectados. Muchos de ellos se comunican en tiempo real con el sistema interno del vehículo. Al pulsar un botón, no solo estás abriendo las puertas: puedes estar activando el climatizador, comprobando el nivel de batería o ajustando el asiento a tu posición personal. Algunos mandos van incluso más allá y desbloquean el coche automáticamente al acercarte o ajustan configuraciones según qué llave esté cerca. Ya no es solo una llave: es parte de tu perfil de conducción. Software que evoluciona Aquí hay algo que los mandos tradicionales no pueden hacer: volverse más inteligentes con el tiempo. Los mandos de los vehículos eléctricos suelen recibir actualizaciones OTA (Over-The-Air). Al igual que tu teléfono o tu ordenador, el software del mando puede actualizarse de forma remota para mejorar el rendimiento, corregir errores e incluso añadir nuevas funciones. Esto significa que el mando de tu EV ya no es un dispositivo estático. Evoluciona junto con el coche. Las actualizaciones pueden hacerlo más seguro, rápido y fiable sin que tengas que pisar un concesionario. Para muchos propietarios de EV, su mando actual ya es más avanzado que cuando recibieron el vehículo por primera vez. Seguridad reforzada La seguridad siempre ha sido importante, pero en los mandos modernos de los EV ha alcanzado un nuevo nivel. Los mandos tradicionales utilizan un cifrado básico que, lamentablemente, hoy en día es más fácil de vulnerar para ladrones con conocimientos tecnológicos. Los mandos de vehículos eléctricos, por el contrario, suelen utilizar señales cifradas avanzadas que cambian cada vez que se usan. Algunos incluso incorporan tecnología Ultra-Wideband (UWB), lo que hace prácticamente imposible interceptar o clonar la señal del mando. En un contexto donde el robo de coches sin llave es cada vez más común, estas nuevas medidas de seguridad ofrecen una verdadera tranquilidad. Tu mando ya no es solo un control remoto: es un “apretón de manos” digital entre tú y tu coche, diseñado para mantenerte protegido. Un mayor consumo de energía Todas estas funciones avanzadas, la comunicación constante y las señales de mayor alcance tienen una pequeña desventaja: los mandos de los vehículos eléctricos suelen consumir más batería que los tradicionales. Es posible que tengas que cambiar la batería con más frecuencia, especialmente si el mando se sincroniza continuamente con el coche o recibe actualizaciones periódicas. ¿La buena noticia? La mayoría de los mandos de EV siguen utilizando baterías comunes y económicas, como la CR2032, y el reemplazo es rápido y sencillo. Solo es algo a tener en cuenta si estás acostumbrado a que la batería de tu antiguo mando dure años sin preocuparte. El futuro en tu bolsillo Los mandos de los vehículos eléctricos ya no se limitan a abrir puertas: son dispositivos inteligentes que te conectan con todo el potencial de tu coche. Ofrecen mayor comodidad, mejor seguridad y la capacidad de crecer y mejorar con el tiempo. A medida que el mundo del automóvil avanza hacia lo eléctrico, los mandos evolucionan al mismo ritmo. Tanto si ya conduces un EV como si planeas hacerlo en el futuro, tu llave será tan tecnológica como el vehículo que desbloquea. En Mr. Key , estamos aquí para ayudarte a mantener tu mando en perfectas condiciones, ya sea que necesites una batería, una carcasa nueva o asesoramiento experto sobre el mantenimiento de llaves. Descubre nuestra gama de productos y mantén tu llave inteligente como nueva. Visítanos en mr-key.com para todo lo que necesites relacionado con llaves de coche.

5 razones por las que el mando de tu coche no funciona y cómo solucionarlo

5 razones por las que el mando de tu coche no funciona y cómo solucionarlo

En una era en la que la comodidad es clave, los sistemas de acceso sin llave han revolucionado la forma en que interactuamos con nuestros vehículos. Atrás quedaron los días de buscar llaves físicas: hoy, los conductores confían en la funcionalidad elegante y compacta de los mandos a distancia. Pero ¿qué ocurre cuando esta comodidad moderna te falla? Pocas cosas resultan tan frustrantes como estar junto a tu coche, pulsando repetidamente el mando, y no obtener ninguna respuesta. Entender por qué tu mando no funciona puede ahorrarte pánico innecesario, reparaciones costosas y bloqueos incómodos. Esta guía completa analiza las cinco causas más comunes de fallo del mando y ofrece soluciones claras y prácticas para que vuelvas a la carretera cuanto antes. 1. Batería agotada: el saboteador silencioso La causa número uno de que un mando deje de funcionar es, como era de esperar, una batería descargada o agotada. Aunque pequeña, la batería del mando es esencial para su funcionamiento. La mayoría de los mandos usan pilas tipo botón de litio (normalmente CR2025 o CR2032), conocidas por su durabilidad y larga vida útil. Aun así, ninguna batería dura para siempre. Factores que aceleran el agotamiento de la batería: Uso frecuente (especialmente para arranque remoto y funciones de cierre/apertura) Exposición a temperaturas extremas (el calor y el frío reducen la vida útil) Largos periodos de inactividad (provocan una descarga gradual) Solución: Cambiar la batería del mando es una solución sencilla y económica. Consulta siempre el manual del vehículo para identificar el tipo correcto de batería. Al reemplazarla, asegúrate de que quede bien colocada para evitar malos contactos. Cambiarla de forma preventiva cada 1–2 años, incluso antes de que se agote por completo, puede evitar fallos repentinos. 2. Interferencias de señal: el obstáculo invisible Los mandos se comunican con el vehículo mediante radiofrecuencia. Sin embargo, diversos factores externos pueden interferir en esta comunicación. Vivir en zonas urbanas, aparcar en garajes subterráneos o estar cerca de grandes dispositivos electrónicos (como antenas de telefonía, routers Wi-Fi o incluso otros vehículos) puede interrumpir la señal entre el mando y el coche. Solución: Si sospechas interferencias: Acércate al vehículo o intenta abrirlo desde otro ángulo. Aléjate de posibles fuentes de interferencia, como dispositivos electrónicos o maquinaria pesada. Sostén el mando más alto o separado del cuerpo para mejorar la transmisión de la señal. Las interferencias ocasionales son comunes; pero si el problema persiste en distintos lugares, considera reiniciar o reprogramar el mando. 3. Desincronización: pérdida de conexión A veces, el mando puede perder la sincronización con el receptor del vehículo, especialmente tras cambiar la batería o después de largos periodos sin uso. Cuando esto ocurre, el mando y el coche dejan de “hablar el mismo idioma”, lo que provoca que no haya respuesta. Solución: Consulta el manual del vehículo, ya que muchos fabricantes incluyen instrucciones paso a paso para resincronizar el mando manualmente. Suele implicar una secuencia concreta, como introducir y girar la llave en el contacto, pulsar ciertos botones o abrir y cerrar las puertas siguiendo un patrón. Si la reprogramación manual no funciona, puede ser necesario acudir a un concesionario o a un cerrajero certificado con el equipo de diagnóstico adecuado. 4. Daños físicos: el desgaste diario Aunque los mandos parezcan resistentes, no son indestructibles. El uso diario —caídas, derrames de líquidos o un almacenamiento brusco— puede dañar los componentes internos. La humedad, en particular, es un gran enemigo, ya que puede provocar corrosión o cortocircuitos en el circuito interno. Solución: Revisa el mando con regularidad y busca: Grietas visibles, golpes o signos de desgaste Botones pegajosos o que no responden Indicadores de daño por agua Si el daño es evidente, lo mejor suele ser reemplazar el mando. Para problemas menores, limpiar cuidadosamente los componentes internos (tras abrir la carcasa) con un paño suave y alcohol isopropílico puede devolverle la funcionalidad. Considera usar una funda protectora para prevenir daños futuros. 5. Problemas en el receptor del vehículo: el fallo oculto Aunque normalmente se culpa al mando, en algunos casos el problema está en el receptor del coche. Si el receptor —que detecta y procesa la señal del mando— falla, el mando parecerá inútil sin importar su estado. Solución: Una señal clara de un receptor defectuoso es que varios mandos no funcionen con el vehículo. En ese caso, el problema probablemente sea interno. Diagnosticar y reparar el receptor suele requerir ayuda profesional, ya sea en un concesionario o con un técnico automotriz experimentado que cuente con herramientas de diagnóstico especializadas. Contexto global: desafíos del acceso sin llave en todo el mundo El auge de los sistemas sin llave es un fenómeno global. Sin embargo, a medida que la tecnología avanza, también lo hacen los desafíos. Por ejemplo, la clonación de señales y los ataques por retransmisión se han vuelto más frecuentes, especialmente en Europa y Norteamérica, lo que ha llevado a los fabricantes a reforzar continuamente las medidas de seguridad. Conocer cómo funciona tu mando y cuáles son sus vulnerabilidades ayuda tanto a prevenir fallos cotidianos como amenazas más sofisticadas. Mantente un paso adelante Los mandos modernos ofrecen una comodidad inigualable, pero cuando fallan, la interrupción puede ser considerable. Ya sea por una batería agotada, interferencias de señal, problemas de sincronización, daños físicos o fallos del receptor del vehículo, saber identificar y solucionar el problema te da el control. Adopta medidas preventivas: cambia las baterías con regularidad, maneja el mando con cuidado y familiarízate con el proceso de reprogramación de tu vehículo. Una pequeña inversión de tiempo hoy puede ahorrarte grandes dolores de cabeza mañana. Mantente informado. Mantente preparado. Y asegúrate de que tu mando funcione sin problemas, allá donde te lleve el camino.

Lo que necesitas saber sobre las mariposas swirl de BMW y cómo solucionar el problema

Lo que necesitas saber sobre las mariposas swirl de BMW y cómo solucionar el problema

Las mariposas swirl son un sistema de BMW que se introdujo para mejorar la combustión de la mezcla de combustible en el cilindro, ya que los motores diésel no tienen mariposas de aceleración y no es posible ajustar directamente la relación aire-combustible. Un motor diésel sin válvulas vortex funciona entre una mezcla pobre y una rica, porque la única forma de regularla es mediante la inyección de combustible. Diseño de la primera generación de mariposas swirl, fabricadas en metal. Desafortunadamente, las mariposas swirl son responsables de innumerables motores dañados y reparaciones costosas debido a errores de diseño o fatiga del metal. Una vez dañadas, pueden ser aspiradas por el cilindro y causar daños graves. Así es como las válvulas dañadas provocan daños en el cilindro. Daños típicos por aspiración de mariposas swirl. Las válvulas vortex están situadas en el colector de admisión y son controladas por vacío (DDE 4.0) o eléctricamente (DDE 5.0 / DDE 6.4) por la ECU del motor. Efectos de las válvulas defectuosas: Mariposas swirl bloqueadas en posición abierta: deterioro del rendimiento de los gases de escape a bajas revoluciones. Mariposas swirl bloqueadas en posición cerrada: pérdida aproximada del 10 % de potencia a altas revoluciones del motor. Cómo funcionan las mariposas swirl: Características de funcionamiento: Las válvulas vortex permanecen cerradas a bajas revoluciones del motor y con pequeñas cantidades de combustible inyectado (controladas por la ECU). Se abren en las siguientes condiciones: temperatura del refrigerante < 14 °C O cantidad de combustible > 24 mg O régimen del motor > 2250 rpm O temperatura del aire de admisión < −5 °C BMW y Pierburg decidieron producir motores diésel con válvulas vortex metálicas. Dado que los pistones de un motor diésel trabajan a un mínimo de 60 rpm, una válvula vortex aspirada se romperá y causará múltiples daños internos en el motor. En la mayoría de los casos, uno o varios pistones resultan gravemente dañados; como “bonus”, también se dañan válvulas y, en algunos casos, la culata o el turbocompresor. Y esta combinación en un motor BMW es como un jackpot acumulativo 🙂 En 2004, BMW comenzó a trabajar en el problema y mejoró el diseño; sin embargo, muchos propietarios siguieron reportando problemas en esta área. La solución consiste en eliminar las válvulas vortex y colocar tapones, lo cual no afecta al rendimiento del motor y permite pasar las pruebas de emisiones con seguridad. Motores: M47 (136 CV, bomba de combustible VP44): no tiene válvulas. M47N common rail (incluye M47N / M47TU / M47TUD20) (150 CV, modelo facelift desde 2001): tiene válvulas. Motores M57 (M57D) (525d y 330d, 187 CV): – los vehículos con transmisión manual no tienen válvulas – los vehículos con transmisión automática sí las tienen. Motores M57N (M57TUD) (525d y 330d, 204 CV): tienen válvulas vortex. Mariposas swirl dañadas Los tapones que sustituyen a las válvulas vortex se pueden encontrar fácilmente en internet, pero también puedes encontrarlos aquí, en nuestro sitio web. Tapones típicos Desmontaje de las válvulas vortex Las válvulas vortex se pueden desmontar de forma segura y, en la mayoría de los casos, si se eliminan correctamente, no se percibe ninguna pérdida de potencia. Lista final de modelos equipados con válvulas vortex: Motor: M47N / M47TU / M47TUD20 Aplicaciones: 110 kW (148 CV) y 330 Nm E46 320d (2001–2005) E83 X3 2.0d (hasta finales de 2006) Motor: M47TU2D20 Actualizado en 2004, cilindrada 1995 cc Aplicaciones: 120 kW (161 CV) y 340 Nm E60/E61 520d E87 120d E90/E91 320d E83 X3 2.0d (desde finales de 2006) Motor: M57 / M57D25 Introducido en 2000 Aplicaciones: 166 CV, 350 Nm E39 525d ( solo vehículos con transmisión automática ) Motor: M57N / M57TU / M57TUD25 Introducido en 2004 Aplicaciones: 177 CV, 400 Nm E60/E61 525d Motor: M57 / M57D30 (M57D29) Introducido en 1998 Aplicaciones: 184 CV, 390–410 Nm E39 530d ( solo automático ) E46 330d / 330xd ( solo automático ) E38 730d E53 X5 3.0d 193 CV, 410 Nm E38 730d E39 530d Motor: M57N / M57TU / M57TUD30 Introducido en 2002 Aplicaciones: 204 CV E46 330d / 330Cd / 330xd E83 X3 3.0d 218 CV E53 X5 3.0d E60/E61 530d / 530xd E65 730d 272 CV E60/E61 535d 245 CV 286 CV Motor: M57TU2D30 Introducido en 2007 Aplicaciones: 197 CV E90/E91/E92 325d E60/E61 525d / 525xd 231 CV E65 730d E90/E91 325d E90/E91 330d / 330xd 235 CV E60/E61 BMW E70 BMW E71 286 CV E60/E61 535d E70 X5 3.0sd E71 X6 xDrive35d E83 X3 3.0sd E90/E91 335d Los modelos mencionados arriba se enumeran únicamente con fines informativos. Para confirmar si tu motor tiene válvulas vortex instaladas, ponte en contacto con un profesional cualificado. Nota: La información descrita anteriormente es solo informativa y no se garantiza su total exactitud. Mr-key.com no se hace responsable de ningún trabajo de reparación que realices relacionado con el tema tratado en este artículo.

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